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Nueve preguntas clave que pueden ayudarte si estás pensando en crear tu propia comunidad energética

preguntas clave que pueden ayudarte si estás pensando en crear tu propia comunidad energética

Crear una comunidad energética es una decisión colectiva que genera muchas preguntas: económicas, técnicas, legales y organizativas. En esta sección respondemos a nueve cuestiones esenciales que pueden ayudarte a entender mejor cómo funciona una comunidad energética local y qué implicaciones tiene formar parte de ella.

Tanto si estás dando tus primeros pasos como si ya tienes una idea en marcha, estas respuestas están pensadas para acercarte a una visión realista y útil, basada en lo que hemos vivido en Kemena.

1. ¿Cuáles han sido las claves para alcanzar los objetivos?

Serían básicamente tres. Convencimiento, constancia y transparencia:

  • Convencimiento. Partir de un grupo promotor activo y convencido es fundamental. Este grupo —basta con dos o tres personas— debe estar socialmente aceptado dentro de la comunidad de vecinos. Si nosotros y nosotras estamos convencidos, es mucho más fácil persuadir al resto.
  • Constancia. La creación de una Comunidad Energética es una permanente carrera de obstáculos. Es un proceso largo, con altibajos, al que le va a tocar gestionar la pesada carga de la burocracia y hasta con respuestas negativas por parte de la administración. Saber navegar en ese contexto de incertidumbre es fundamental para llegar a buen puerto.
  • Transparencia. El grupo promotor debe actuar siempre de forma abierta, compartiendo la información disponible en cada momento y convocando las asambleas que sean pertinentes para que nadie se desligue del proyecto.

Tres mimbres que vertebran un proceso llamado empoderamiento. Somos ciudadanos y ciudadanas libres que han hecho suya la necesidad de mejorar nuestro medio ambiente. Esto no es algo que “corresponda exclusivamente a las generaciones futuras”. No. Nos corresponde a todas y todos. Ahora. Hoy mismo. Este planeta no tiene versión B. Hay que salvarlo ahora.

2. ¿Merece la pena formar parte de una Comunidad Energética?

Sí, sin duda alguna. Además de contribuir a la mejora del medio ambiente, reduces considerablemente la factura de la luz. Esa disminución depende mucho del tipo de vivienda o local comercial del que se trate, del consumo de electricidad que se haga habitualmente, etc. No obstante, en la mayoría de los casos esa reducción oscila entre un 25 y un 50% de la factura.

3. ¿A cuánto asciende la inversión?

Dependerá de la cantidad de participantes en la CEL y del coeficiente de participación que se asigne a cada CUPS (Código Universal de Punto de Suministro), ya sea éste una vivienda o un local comercial. Supongamos que el total de energía que genere la instalación sea —por poner números redondos— de 100 kWp (Kilovatios pico) y que el presupuesto de la instalación sea de 100.000 euros. Si el coeficiente que tiene un CUPS es del 1,5% ello quiere decir que le corresponderá una inversión de 1.500 euros.

4. ¿Cómo se determina el coeficiente de participación?

El coeficiente de participación está íntimamente ligado al consumo de energía y este a los requerimientos del lugar que deseamos abastecer, calefacción, agua caliente, aire acondicionado, electrodomésticos, iluminación, dimensiones en m², etc. y al número de sus usuarios. Digamos que para una vivienda tipo de dos/tres personas, con un recibo de la luz mensual que ronde los 45/50 euros al mes, la inversión inicial podría rondar entorno a los 1.500 euros. Esta cifra es estimativa y depende de los factores antes citados.

5. ¿Qué plazo de amortización está previsto?

No hay un plazo concreto.

Los factores que más intervienen son:

  • Las ayudas que obtenga el proyecto.
  • La reducción en la factura de electricidad.
  • La reducción en la factura del IBI.
  • La desgravación en IRPF.
  • El cambio en los hábitos de consumo energético.

No hay que olvidar que uno de los objetivos que se persigue desde las CEL es hacer un uso más racional, eficiente y ecológico de la energía, adecuándola en la medida de lo posible a las horas de producción solar. Ese factor tiene una importancia determinante. Sí, pero ¿qué plazo? Puede oscilar entre uno y cuatro años (a lo sumo).

6. ¿Quiénes pueden formar parte de una CEL?

Cualquier vivienda o local comercial que —según la normativa europea vigente a junio de 2025— esté en un radio de 3.000 metros desde el punto de generación de la instalación.

La inclusión o no de los locales comerciales dependerá de las cláusulas que estipule cada convocatoria de ayudas. En algunas sí contempla esa posibilidad y en otras no, al entender que suponen una actividad económica. Hay que leer muy bien las bases de las convocatorias.

7. ¿Cómo se gestionan los excedentes que produce la CEL?

Los excedentes son la diferencia entre la energía que produce nuestra central fotovoltaica y la energía que consumimos simultáneamente.

Actualmente se facilita la compensación de excedentes, mecanismo por el cual la comercializadora eléctrica compensa la energía que inyectamos a la red eléctrica con la energía que consumimos, pero no se trata de una relación 1:1. Esto, además, cuenta con ciertos inconvenientes. El primero es que la compensación se realiza teniendo en cuenta el periodo de facturación, por lo que no es posible aprovechar los excedentes generados en un periodo distinto.  Además, esta compensación tiene como límite la energía consumida, por lo que nunca van a descontar más de lo que hemos consumido. Por último, esta compensación únicamente aplica sobre la parte variable, por lo que la parte fija (potencia contratada, alquiler del contador, impuestos, …) vamos a tener que seguir pagándola.

Actualmente la mejor opción es intentar minimizar la cantidad de excedentes, variando nuestros hábitos para consumir la energía dentro de las horas de generación.

8. ¿Puedo variar mi coeficiente inicial de participación?

El coeficiente de participación se refiere a la proporción de energía generada que se asigna a cada participante. Este coeficiente, también conocido como coeficiente de reparto o β, permiten determinar la energía horaria neta que corresponde a cada miembro de la comunidad y asegura una distribución equitativa de la energía generada entre los participantes, basándose en un acuerdo previo entre ellos

Los coeficientes de reparto se plasman en un acuerdo firmado por todos los participantes y deben ser comunicados a la distribuidora o empresa comercializadora para su aplicación en la factura. 

Podemos variar los coeficientes de participación siempre que cumplamos lo dicho anteriormente, acuerdo previo y comunicado a la empresa distribuidora.

9. ¿Qué ayudas oficiales existen?

Existen diferentes ayudas y programas para impulsar la creación y desarrollo de las comunidades energéticas, como el programa CE IMPLEMENTA, el programa CE OFICINASayudas del ayuntamiento con el Programas del IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía), ayudas del EVE (Ente Vasco de la Energía), bonificaciones del IBI del ayuntamiento, desgravación en el IRPF…etc.

Este es un asunto en continuo cambio por lo que se deberán consultar las fuentes citadas anteriormente en el momento oportuno. 

1 comments

  • Os felicito. Y me quedo corto. Tremen
    do trabajo en favor del empoderamiento ciudadano.
    Seguimos vuestros pasos y consejos.
    Infinitas gracias

Responder a Iñaki Ruiz Cabalo Cancelar la respuesta

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